17 DE AGOSTO

agosto 21, 2007

MI AMIGO, DON JOSÉsm2.png

(de Félix Luna)

“Me hubiera gustado ser su amigo. Me hubiera encantado disponer de la confianza suficiente para poder llamarlo Don José, no mi General ni Señor Protector sino simplemente Don José.

 

…Este Don José, al que imaginó mi amigo, podría ser el que llegó a Buenos Aires sin relaciones, desconfiado por el gobierno, que a fuerza de templanza fue construyendo el espacio que le correspondía. O puede ser el que preparaba su ejército en Mendoza, pensándolo todo, previsor, ordenado, revestido de una autoridad indiscutible, pero cordial y bromista con sus oficiales y feliz cuando podía pasar un rato con su mujer y su hijita.

 

Y también conjeturo mi amistad aliviando su destierro en Bruselas o París, charlando con él de las cosas de la Patria. Le gustaba comer asado, el más simple o un pucherito criollo. Vestido con sobriedad y corrección, el cabello ya atordillado.

 

No hay resentimiento en sus evocaciones, solo lo saca de quicio el amargo recuerdo de las calumnias que le endilgaron.

 

Se conmueve cuando recuerda a sus soldados, sobre todo a los negros de la infantería. A cada rato, en nuestras conversaciones, salta ese profundo anhelo nunca cumplido, volver a Buenos Aires, instalarse en una chacrita en Mendoza y pasar allí el resto de su vida en paz. En algún momento aparecen su hija y sus nietas. –_Mi hija estaba muy resabiada por los mimos de su abuelo y tuve que traérmela a Europa parea que se educara. Es una niña ejemplar_

 

Me muestra su pequeña colección de armas. Siempre las limpia y las mantiene en forma. ¿Y su sable corvo, Don José? Me dice que lo tiene reservado para un destino muy particular. Le cuento que en nuestro país se lo honra y recuerda, que es considerado el Padre de la Patria. Don José no dice nada. Me despido. Es alto, erguido. Para mí, es simplemente el amigo que me permitió llamarlo Don José”

FUENTE: http://www.mendoza.edu.ar


COINCIDENCIA FELIZ

agosto 14, 2007

tapa1mini.jpg

COINCIDENCIA FELIZ

 Sábado 11 de Agosto. Aparece el primer número de la revista cultural del diario La Nación. Su nombre: AdnCULTURA.
“El lugar donde ahora intentamos hacer una revolución periodística y tecnológica”, dice su director Jorge Fernández Díaz, en el primer editorial “Volver a empezar”.
¡Enhorabuena! La comunidad de lectores tiene una nueva oferta de calidad, que suma al esfuerzo, que compartimos humildemente, de mejorar la esfera de las palabras, ya sea en el “domicilio” del papel o de los bits.
¿Cuál es la obvia coincidencia? Nuestros emprendimientos educativo-periodísticos, surgidos del trajinar de las aulas de nivel polimodal, llevan la sigla ADN como nombre. ¿Por qué?
Lo expresábamos en nuestro primer editorial “Punto y seguido” en diciembre de 2006.
“A pesar de ser un recién nacido, ADN tiene una historia que queremos compartir con ustedes. Hace dos años, nuestros alumnos eligieron este nombre y el logo que identifica ahora nuestra portada, para la revista multimedial que diseñaron entonces.
“ADN: como un juego de significados que señala primeramente al código de información genética. Pero además, ADN como sigla de “Alumnos del Nobel”. El hallazgo nos pareció interesante y, a partir de allí, decidimos que todos los productos comunicacionales que surgieran, llevarían ese nombre”.
Y este año dimos el último paso: mudarnos de domicilio, para seguir la metáfora de Fernández Díaz, del papel a los bits de nuestro blog (www.nobeladn.com.ar)
Hechas las aclaraciones pertinentes, compartimos con el gran matutino fundado por Bartolomé Mitre que “es siempre un privilegio vivir un momento fundacional”.
¡Nuestras más sinceras felicitaciones!

 


Prof. Miguel Ángel Freigo